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Artes Plásticas

Abr212014
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Redacción

Colección.Jozami-elrollohigienico

La colección de arte Jozami, que aúna más de mil obras de arte del siglo XIX hasta nuestros días, comenzó hace casi 40 años en Buenos Aires, por iniciativa de Aníbal Yazbeck Jozami, sociólogo, empresario y académico, dedicado al comercio exterior y a las relaciones internacionales. Un largo camino de búsqueda estética que se ha ido enriqueciendo también gracias a su esposa, Marlise Ilhesca, con la que comparte esta pasión e impulso del arte. La peculiaridad de esta colección es su gran compromiso político y la sensibilidad social que la anima.

Actualmente, Aníbal Yazbeck Jozami es rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero de Buenos Aires, y junto a su esposa y a través de su Fundación Foro del Sur, desarrolla una amplia labor de promoción del arte y estímulo de su conocimiento a través de exposiciones y publicaciones. Hablamos con Aníbal Yazbeck Jozami acerca de su colección y la muestra  "Entre tiempos... La colección Jozami en el Museo Lázaro Galdiano", que hasta el 12 de mayo se expone en el Lázaro Galdiano. 

ERH - Comenzó la Colección Jozami hace algo más de 35 años ¿Qué le motivó a adquirir su primera obra y cuál fue? ¿Empezó a comprar arte de forma natural, o desde el principio pensó en el concepto colección como estrategia de compra?

AYJ - Existe una anécdota que siempre cuento basada en la invitación de una galerista a llevar la obra que me gustase y pagarla en el momento que volviese a tener trabajo, pero fuera de lo anecdótico lo cierto es que mi visita a galerías encontraba su origen en una atracción por determinado tipo de objetos que me decían cosas. Lo que de niño había encontrado en las estampillas que me hablaban de países y momentos lejanos que me atraían. No comencé a comprar obras para ser coleccionista, sino que descubrí después de algunos años que lo que había comenzado era una Colección y que quería continuarla.

ERH - Hay colecciones con un alto grado de especialización; otras donde el parece ser la nota dominante. ¿Tienen un sentido sus adquisiciones, definen una visión estética determinada?

AYJ - Mis adquisiciones están determinadas por mi gusto, que tiene que ver o deriva de mis ideas, convicciones, compromiso y sentido de la belleza. Cuando uno dice que algo es bello ese concepto está integrado y determinado por muchos elementos que lo hacen individual y particular.

ERH - ¿Compra de una manera intuitiva o racional, se asesora?

AYJ - Compro por intuición, y sin asesoramiento, pero por lo que dije antes esa intuición tiene que ver con todo lo que modela mi gusto.

ERH - ¿Adquieren las obras cuando se enmarcan en una colección nuevos significados? ¿Se hace más amplia la lectura de la obra cuando convive con otras?

AYJ - Sin ninguna duda, si al decir de Walter Benjamin, un coleccionista es un artista que pinta su Colección, cada obra va adquiriendo una personalidad o un matiz diferente dentro de ella, dentro del contexto que la colección le dé. Creo que es algo similar a lo que logra un comisario al armar un relato a través de una exposición.

ERH - El arte es la voz de su tiempo y de su entorno. Usted es, además, un coleccionista muy comprometido social y políticamente ¿Están respondiendo los artistas al tiempo que estamos viviendo, esta época convulsa de crisis y desesperanza? ¿Es necesario el compromiso del artista?

AYJ - Me interesa y es estimulante que el artista se sienta comprometido con su tiempo, esto es mucho más que lo que podemos llamar compromiso político. Puede o no extender su compromiso a temáticas sociales pero debe saber que queriéndolo o no es fruto y expresión de una época y de lo que ocurrió en el mundo del arte anteriormente.

ERH - No es muy usual el coleccionismo de videoarte. ¿Cómo asume un coleccionista que la obra que va a adquirir está contenida en otro formato (cinta, dvd...)? ¿Qué medidas toma un coleccionista para preservar la obra digital?

AYJ - Sí, puede resultar difícil entenderlo, pero para quienes no pensamos el arte como negocio sino como vocación, el DVD tiene el mismo valor que una tela, ambos sirven para mostrar imágenes que nos hacen pensar.

ERH- El arte actual, gracias a la tecnología, está experimentando con nuevas formas de desarrollo y de comunicación (códigos QR, interacción con el público, medios de transmisión, etc.) ¿Qué opinión le merecen estas rupturas con lo tradicional? ¿Se ve adquiriendo o impulsando obras para los nuevos soportes (móviles, tablet)?

AYJ - Vi una muestra de David Hockney en tablet que era muy interesante y por otra parte se exhibían como si fuesen pequeños cuadros

ERH - ¿Cuál es su mayor satisfacción como coleccionista y cuál su más grande frustración?

AYJ - Sentirme útil por preservar obras que en el futuro serán apreciadas. También cuando puedo prestar obras que al ser expuestas llegan a gran cantidad de gente. Por otra parte uno se frustra cuando cree que una obra puede jugar un rol en su Colección y por motivos económicos o de otro tipo no puede adquirirla.

ERH - ¿Necesita el arte de más esfuerzos por parte de las instituciones para llegar al gran público? Usted tiene experiencia en la promoción del arte a través de la Fundación que creó junto a su esposa Marlise Ilhesca ¿Puede hablarnos de qué impulsó la constitución de la Fundación Foro del Sur?

AYJ - Se creó como un ámbito de reunión de diferentes sectores sociales para crear consenso en momentos críticos de mi país y también como ámbito de difusión de cultura y de pensamiento crítico en una época ( los años noventa) cuando existía una corriente muy fuerte a favor del "pensamiento único" y el fin de la historia.

ERH - Hablamos de "Entre tiempos... La colección Jozami en el Museo Lázaro Galdiano" ¿Es la primera vez que por su parte se propicia esta comunión con un museo?

AYJ - Sí, es la primera vez que se exponen como Colección y en comunión con un museo. Hasta ahora había prestado siempre que me solicitaban pero no como conjunto.

ERH - ¿Cómo percibe la convivencia entre las obras clásicas del Museo Lázaro Galdiano y las piezas más vanguardistas de su colección? ¿Tiene conocimiento acerca de la reacción del público ante este diálogo?

AYJ - Creo que gracias a un excelente trabajo de curaduría de Diana Wechsler el resultado fue una armónica convivencia entre lo contemporáneo y lo clásico, que permite poner de relieve otros aspectos del arte actual en general y en especial, del de nuestros países sudamericanos que ameritan mas difusión y valoración.

ERH - Su relación con España, aunque con una larga trayectoria, parece tomar impulsos nuevos: la exposición de su colección en el Lázaro Galdiano y su adhesión y la de su mujer Marlise al Patronato de la Fundación Museo Reina Sofía. Parece que tiene usted más querencia al artista y al público europeo que al centro neurálgico del arte que se proyecta desde Estados Unidos ¿Por qué? ¿Qué encuentra en el viejo continente?

AYJ - Creo que por razones de todo tipo Sudamérica encuentra con el sur de Europa un diálogo más enriquecedor y que deben existir diferentes polos. Europa por su historia cultural esta preservando una visión menos comercial del arte y me adscribo a esta postura.

Última actualización el Abr222014
 
Ene312013
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Redacción

Mr Kern lo enseña todo en Delimbo Gallery - El Rollo Higienico

Mr. Kern regresa a Sevilla para enseñárnoslo todo, según se desprende del título de la exposición "Mr Kern lo enseña todo", programada en Delimbo Gallery desde el 1 de febrero al 31 de marzo de este año.

Mr. Kern, en su nota autobiográfica, destaca la dificultad que encontró durante su niñez para salir adelante, al haber sido criado por lobos en un bosque cercano a Burdeos. Añade también que aprendió a pintar a mordiscos con un pincel fabricado con pelo de sobaco de jabalí, y pigmentos naturales, así como clara de huevo de canario salvaje.

Pero los tiempos han cambiado, y sus conocimientos le han permitido evolucionar con sus recursos hacia un procedimiento, mezclas de color y paté, con un resultado espectacular sobre todo, como él mismo apunta en la entrevista, en el efecto de las carnaciones.

Mr. Kern emigra en 1999 a Barcelona e inicia sus estudios en la École Llotja, antesala de una aventura que lo ha convertido en uno de los máximos exponentes del Street Art internacional. Numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas, por todo el mundo avalan su trayectoria profesional.

El Rollo Higiénico estuvo con Mr Kern hace unos días en Delimbo Gallery, acompañándolo en los preparativos de la exposición.

Última actualización el Ene312013
   
Sep112012
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Redacción

Entrevista a Máximo Moreno

Máximo Moreno es el mejor exponente de la nueva gráfica que revolucionó el mercado del vinilo en la España de los años 70. El tratamiento tipográfico, la ilustración y los efectos en la fotografía provocaron una nueva conceptualización visual de la música, un discurso estético e ideológico más allá del simple envoltorio de un producto, el musical, que sirvió para tomar postura en una época marcada por grandes procesos de cambio social. 

Nos reunimos con Máximo en su estudio de Sevilla para hablar de esa época, del esfuerzo de la supervivencia, del compromiso de una generación de diseñadores que se jugó la vida por insuflar un nuevo aire en los viciados pulmones de una sociedad que daba sus últimas boqueadas.

ERH - Te marchas a estudiar a Madrid con 21 años, pasas largas temporadas en Francia y en Suiza ¿Por qué vuelves a Sevilla?

MM - Me fui a estudiar a Madrid y me quedé 15 años,  de los cuales siete los pasé de pensión en pensión; una vida muy dura. Cuando entré a trabajar en el Servicio Nacional de Restauracíón del Archivo Histórico Nacional ganaba diez mil pesetas y el alojamiento me costaba nueve mil. Imagina el panorama. Pasé dos años en Francia y once meses en Suiza, donde diariamente tenía que ir a la frontera a firmar el pasaporte porque no me daban la carta de residencia. Todas las mañanas me hacía doce kilómetros para ir y otros doce para volver, antes de empezar mis clases en la Escuela Superior de Bellas Artes; hasta que me cansé y volví a Madrid. Fueron años de aprendizaje y de mucho trabajo, hasta el agotamiento. La salida al mercado del compact disc marcó de alguna manera mi marcha, ya no se hacían tantas portadas y decidí volver a Sevilla en 1981, con muy buenas perspectivas, porque al año siguiente expuse mis dibujos en la galería Melchor y realicé el cartel oficial de las Fiestas de Primavera por encargo del Ayuntamiento de la ciudad.

ERH - ¿Cómo comenzaste a hacer portadas?

MM - Comencé rebotado. Yo conocía por mi trabajo en restauración a Santiago Monforte, el Director de Creación Gráfica de CBS, y le enseñe mis trabajos. Me presentó en la discográfica y me hicieron unas pruebas. Duré una semana, Daniel Gil me dijo que estaba muy verde, así que decidí ponerme morado.

De forma casual, fui a Hispavox a ver a mi hermano Josele que estaba grabando con Los Payos, y me presentó a Armando Tomás, el carpetista y diseñador de la discográfica en esa época. Después de hablar me pidió una portada para Miguel Ríos, la de Memoria de un ser humano, mi primer trabajo. Y ya fue un no parar, cientos de portadas, de correr de ensayo en ensayo, repasar letras, grabaciones; a veces hasta una portada diaria. Algunas, como la de Hijos del agobio, de Triana, o La noche que precede a la batalla, de Daniel Vega, inspirada en los cuatro jinetes del apocalipsis, eran composiciones mías que tenía ya hechas y las adapté para las carpetas. Recuerdo por ejemplo La estrella del alba de Hilario Camacho, un trabajo que hicimos Benito y yo; cuando yo me cansaba de dibujar él se sentaba, y así estuvimos toda una noche.

Me he implicado mucho en el trabajo, con todos los músicos, no sólo con Triana a los que les hice tres portadas, participé en algunos coros e incluso en la letra Tiempo sin saber del álbum Sombra y Luz. También trabajé duro con Alameda, con Granada, el magnífico grupo de mi amigo Carlos Cárcamo, Con Paco de Lucía, Camarón, y otros muchos que no tuvieron una continuación o que murieron por edad, gente del mundo flamenco como José el Negro.

MaximoMoreno-elrollohigienico

ERH - ¿Sigues trabajando con músicos?

MM - Me gusta trabajar con músicos. Yo me considero un cronista de mi época por las connotaciones periodísticas que tiene mi trabajo; las referencias sociales y políticas han estado presentes de alguna manera en mis carpetas y en los carteles, los murales. Siempre, en un detalle, en un concepto, me ha interesado captar no sólo la esencia de la música, también el tiempo y el contexto en el que se ha creado. Nunca lo he dejado, he participado en las reediciones de Triana entre otros trabajos, y hace poco he realizado el arte del recopilatorio Al sur de la Atlántida, de El Barrio, una caja metálica que incluye 9 cds.

ERH - Hijos del agobio retrataba el estado de una generación de una forma delirante, muy simbólica, a la manera de los pintores flamencos.

MM - Claro, yo tengo influencias de muchos pintores, del Bosco, de Bruegel el Viejo, también Durero, todos ellos son pintores de mundos fantásticos, son los maestros de los que tomar referencias. Cuando yo trabajaba en restauración, hubo una época que nos trasladaron a la Biblioteca Nacional, al lado del Prado, y cuando teníamos tiempo libre nos íbamos al Museo a ver El jardín de las delicias. Me acuerdo que a veces, si había poca gente en la sala, le decíamos al cuidador de la sala que cerrara el tríptico, para verlo completo, porque El jardín es una obra para disfrutarla en todas sus dimensiones, debería estar en una vitrina.

Pero también nos embobábamos delante del triunfo de la muerte de Bruegel el Viejo, y del autorretrato de Durero.

ERH - Vives entre óleos, cámaras y lápices ¿En qué lugar te sientes más cómodo?

MM - Me encuentro muy cómodo en todos los palos que he tocado. Ahora el dibujo y la ilustración los tengo aparcados por problemas de salud; mis cervicales se interponen entre la hoja y el lápiz, por eso estoy más centrado en el óleo, ya que trabajo con caballete y lo llevo mejor. De la fotografía qué te voy a contar, si empecé con 14 años, cuando mi padre me compro una maleta rolleiflex que tenía de todo, placas , lentes de aproximación, filtros. De pronto, yo me vi con este equipazo y un laboratorio que me había montado en el patio, y le dije:  "pero si yo no sé hacer fotos, si no he hecho una foto en mi vida". Mi padre me contestó: "pues aprende". Y así lo hice; me compré un libraco que se llamaba El revelado y comencé a trabajar.

Ten en cuenta que mi madre me echaba aguarrás en vez de colonia cuando era niño, eso era lo que se respiraba en mi casa. Mi padre pintaba, y aparte tenía un negocio de iluminación de fotografía, de bromóleo, donde estuve de aprendiz. Después, mi hermano Benito me enseñó el oficio. Benito fue siempre un niño prodigio, con 12 años ganó el primer premio de acuarelistas en el Ateneo. Imagínate el ambiente. Desde que me recuerdo ando con un lápiz entre las manos. En el colegio, en el bachiller, siempre estaba dibujando; pintaba a los profesores, a los compañeros... Y la fotografía tiene muchas conexiones con la pintura; la foto es el encajar de los antiguos, es una profesión bastante compleja que nada tiene que ver con el accionar el disparador. Ahora que todo el mundo hace fotos con el teléfono, con las cámaras digitales, siento que la fotografía ha perdido mucho, las digitales no tienen la atmósfera que tiene la analógica, la profundidad de campo no guarda una correlación con la realidad, en el blanco y negro la gama de grises es metálica. Es mi impresión, y esto no quiere decir que reniegue de la tecnología digital, aunque recuerdo las magníficas fotos que se hacían con la máquina de cajón. Yo trabajé la fotografía publicitaria con una máquina de fuelles en el formato 13x18. Una maravilla. O las que hacía con la Hasselblad.

Ahora estoy pintando; trabajo mucho los bodegones de objetos cotidianos, me interesa ponerlos en valor, destacar su belleza por encima del uso, conseguir esa atmósfera tenebrista del Caravaggio, que es tan difícil. Yo soy un artista de retos, si un trabajo no me opone resistencia no me interesa. Así funciona el artista, trabajando y aprendiendo constantemente.

MaximoMorenoFoto-elrollohigienico

ERH - La vida del artista es muy complicada; al reto de la creación, como has apuntado, se suma el reto de la supervivencia.

MM - Así es. Yo no he ido a escuelas, a pintar he aprendido pintando. El don del que hablan no existe, sólo el trabajo de horas y años y una pensión continua. Y luego la miseria. Me hace gracia cuando oigo eso de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. A mí mis posibilidades me han dado buenos equipos para seguir trabajando: una Hasselblad, pinceles, un buen equipo de sonido. Yo he pasado una época muy dura, he estado censurado. La guardia civil fue a buscarme por la portada de Canciones para la libertad. He vivido una epoca muy dura; la social era terrible: te perseguían, te censuraban, te sentías vigilado. El artista tiene que mover opiniones, denunciar y ser consecuente con sus ideas. 

ERH - ¿Es Sevilla una ciudad agradecida con sus artistas?

MM - Sevilla no es nada agradecida. No sé que capacidades debe tener un artista para sobrevivir en esta ciudad, pero mi experiencia y la de muchos compañeros, no sólo de la plástica, es deprimente. Estoy en Sevilla desde el 81, hice una exposición y me arruine. Aquí no se vende nada; pero ha pasado siempre en Sevillla, una ciudad muy manejable pero un desastre en el terreno cultural. Los músicos, pintores, técnicos y profesionales lo tienen muy duro en Sevilla.

ERH - En octubre, una exposición en la galería de Canal Sur Radio, y el viernes 15 de septiembre un homenaje con la participación de muchos amigos ¿Cómo te sientes?

MM - Extraño, muy cortado. Yo barruntaba algo porque veía a mis hijas muy raras y no sabía qué estaban tramando; pero no me imaginé este homenaje. Cuando me enteré de la gente que se sumaba al evento, y cómo grupos que no conocía querían participar me dio mucha vergüenza. El reencuentro con tantos amigos, estar ahí en el centro de todo, me pone muy nervioso. Yo estoy acostumbrado a la soledad, tengo la deformación de la soledad y me gusta, ya he aprendido a soportarme, casi me aguanto.

ERH - Danos tres nombres.

MM - Un dibujante Escher, un pintor Velázquez, un fotógrafo Sam Haskins. Y también Atín Aya.

Gracias Máximo.

Última actualización el Sep122012
   
Abr162012
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Redacción

manolo.cuervo-elrollohigienico 3

La Mirada Indiscreta, la última colección del pintor Manolo Cuervo, comienza a gestarse en el verano de 2011 como un experimento de percepción visual, de la visión de la realidad y la representación particular de cada mirada.

La exposición se presenta el pasado mes de febrero en el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla, y allí nos encontramos con Manolo con quien nos une amistad de largo; tan largo camino como treinta años y su estimable colaboración en el primer (y único) número impreso de El Rollo.

Hemos acompañado a Manolo Cuervo cámara en mano y, durante varias sesiones, hemos recogido sus visiones, escudriñado su estudio, fisgoneado entre cartones y lienzos, y constatado su fidelidad a un estilo que prima la crónica, el relato de su tradición pictórica, musical y cinematográfica. Manolo se mantiene al margen de modas y tendencias, alternando diseño y pintura, y provocando el encuentro entre ambas disciplinas en muchos de sus trabajos en una u otra dirección.

La Mirada Indiscreta, título de la muestra, nos remite al film "La ventana indiscreta" de Hitchcock, con la particularidad de que el papel de Stewart lo asumen una silueta femenina anónima que registra y documenta lo que ve, sin que el espectador tenga acceso a esa mirada; y el propio espectador que, a su vez, espía e interfiere en esa secuencia que se presenta ante él.

   
Mar022012
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Redacción

 jose.manuel.ramire-elrollohigienico

José Manuel Ramírez utiliza la fotografía como instrumento para reflexionar sobre la naturaleza del ser humano, sobre su identidad en el imaginario colectivo en el que se desenvuelve, de ahí la muestra "China cara a cara", una selección fotográfica de cinco años de trabajo recorriendo el país asiático.

Los 28 retratos presentan un panorama muy heterogéneo de individuos con el denominador común del país de procedencia, la soledad, y la mirada directa al espectador. A un lado quedan las etnias representadas, la edad o el género, porque cada imagen nos enfrenta al otro articulando un diálogo conocido, cotidiano que nos atrae por lo cercano.

José Manuel Ramirez ha trabajado durante mas de 20 años como fotógrafo profesional. Ha viajado y vivido en diferentes países, EEUU, Alemania, Portugal, Japon y China. Como fotógrafo freelance ha trabajado para ong's como Greanpeace, Cruz roja, Unicef. Ha colaborado con agencias como Efe, Europa Press, Staff e IPA Press, y periodicos como El Pais o Bild Zeitung. De 2007 a 2010 ha sido corresponsal y director en china de la oficina de IPA Press. Es licenciado en Antropologia cultural.