El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

You must have the Adobe Flash Player installed to view this player.
11Septiembre2012
PDFImprimirE-mail
Redacción

MÁXIMO MORENO ENTRE AMIGOS

Entrevista a Máximo Moreno

Máximo Moreno es el mejor exponente de la nueva gráfica que revolucionó el mercado del vinilo en la España de los años 70. El tratamiento tipográfico, la ilustración y los efectos en la fotografía provocaron una nueva conceptualización visual de la música, un discurso estético e ideológico más allá del simple envoltorio de un producto, el musical, que sirvió para tomar postura en una época marcada por grandes procesos de cambio social. 

Nos reunimos con Máximo en su estudio de Sevilla para hablar de esa época, del esfuerzo de la supervivencia, del compromiso de una generación de diseñadores que se jugó la vida por insuflar un nuevo aire en los viciados pulmones de una sociedad que daba sus últimas boqueadas.

ERH - Te marchas a estudiar a Madrid con 21 años, pasas largas temporadas en Francia y en Suiza ¿Por qué vuelves a Sevilla?

MM - Me fui a estudiar a Madrid y me quedé 15 años,  de los cuales siete los pasé de pensión en pensión; una vida muy dura. Cuando entré a trabajar en el Servicio Nacional de Restauracíón del Archivo Histórico Nacional ganaba diez mil pesetas y el alojamiento me costaba nueve mil. Imagina el panorama. Pasé dos años en Francia y once meses en Suiza, donde diariamente tenía que ir a la frontera a firmar el pasaporte porque no me daban la carta de residencia. Todas las mañanas me hacía doce kilómetros para ir y otros doce para volver, antes de empezar mis clases en la Escuela Superior de Bellas Artes; hasta que me cansé y volví a Madrid. Fueron años de aprendizaje y de mucho trabajo, hasta el agotamiento. La salida al mercado del compact disc marcó de alguna manera mi marcha, ya no se hacían tantas portadas y decidí volver a Sevilla en 1981, con muy buenas perspectivas, porque al año siguiente expuse mis dibujos en la galería Melchor y realicé el cartel oficial de las Fiestas de Primavera por encargo del Ayuntamiento de la ciudad.

ERH - ¿Cómo comenzaste a hacer portadas?

MM - Comencé rebotado. Yo conocía por mi trabajo en restauración a Santiago Monforte, el Director de Creación Gráfica de CBS, y le enseñe mis trabajos. Me presentó en la discográfica y me hicieron unas pruebas. Duré una semana, Daniel Gil me dijo que estaba muy verde, así que decidí ponerme morado.

De forma casual, fui a Hispavox a ver a mi hermano Josele que estaba grabando con Los Payos, y me presentó a Armando Tomás, el carpetista y diseñador de la discográfica en esa época. Después de hablar me pidió una portada para Miguel Ríos, la de Memoria de un ser humano, mi primer trabajo. Y ya fue un no parar, cientos de portadas, de correr de ensayo en ensayo, repasar letras, grabaciones; a veces hasta una portada diaria. Algunas, como la de Hijos del agobio, de Triana, o La noche que precede a la batalla, de Daniel Vega, inspirada en los cuatro jinetes del apocalipsis, eran composiciones mías que tenía ya hechas y las adapté para las carpetas. Recuerdo por ejemplo La estrella del alba de Hilario Camacho, un trabajo que hicimos Benito y yo; cuando yo me cansaba de dibujar él se sentaba, y así estuvimos toda una noche.

Me he implicado mucho en el trabajo, con todos los músicos, no sólo con Triana a los que les hice tres portadas, participé en algunos coros e incluso en la letra Tiempo sin saber del álbum Sombra y Luz. También trabajé duro con Alameda, con Granada, el magnífico grupo de mi amigo Carlos Cárcamo, Con Paco de Lucía, Camarón, y otros muchos que no tuvieron una continuación o que murieron por edad, gente del mundo flamenco como José el Negro.

MaximoMoreno-elrollohigienico

ERH - ¿Sigues trabajando con músicos?

MM - Me gusta trabajar con músicos. Yo me considero un cronista de mi época por las connotaciones periodísticas que tiene mi trabajo; las referencias sociales y políticas han estado presentes de alguna manera en mis carpetas y en los carteles, los murales. Siempre, en un detalle, en un concepto, me ha interesado captar no sólo la esencia de la música, también el tiempo y el contexto en el que se ha creado. Nunca lo he dejado, he participado en las reediciones de Triana entre otros trabajos, y hace poco he realizado el arte del recopilatorio Al sur de la Atlántida, de El Barrio, una caja metálica que incluye 9 cds.

ERH - Hijos del agobio retrataba el estado de una generación de una forma delirante, muy simbólica, a la manera de los pintores flamencos.

MM - Claro, yo tengo influencias de muchos pintores, del Bosco, de Bruegel el Viejo, también Durero, todos ellos son pintores de mundos fantásticos, son los maestros de los que tomar referencias. Cuando yo trabajaba en restauración, hubo una época que nos trasladaron a la Biblioteca Nacional, al lado del Prado, y cuando teníamos tiempo libre nos íbamos al Museo a ver El jardín de las delicias. Me acuerdo que a veces, si había poca gente en la sala, le decíamos al cuidador de la sala que cerrara el tríptico, para verlo completo, porque El jardín es una obra para disfrutarla en todas sus dimensiones, debería estar en una vitrina.

Pero también nos embobábamos delante del triunfo de la muerte de Bruegel el Viejo, y del autorretrato de Durero.

ERH - Vives entre óleos, cámaras y lápices ¿En qué lugar te sientes más cómodo?

MM - Me encuentro muy cómodo en todos los palos que he tocado. Ahora el dibujo y la ilustración los tengo aparcados por problemas de salud; mis cervicales se interponen entre la hoja y el lápiz, por eso estoy más centrado en el óleo, ya que trabajo con caballete y lo llevo mejor. De la fotografía qué te voy a contar, si empecé con 14 años, cuando mi padre me compro una maleta rolleiflex que tenía de todo, placas , lentes de aproximación, filtros. De pronto, yo me vi con este equipazo y un laboratorio que me había montado en el patio, y le dije:  "pero si yo no sé hacer fotos, si no he hecho una foto en mi vida". Mi padre me contestó: "pues aprende". Y así lo hice; me compré un libraco que se llamaba El revelado y comencé a trabajar.

Ten en cuenta que mi madre me echaba aguarrás en vez de colonia cuando era niño, eso era lo que se respiraba en mi casa. Mi padre pintaba, y aparte tenía un negocio de iluminación de fotografía, de bromóleo, donde estuve de aprendiz. Después, mi hermano Benito me enseñó el oficio. Benito fue siempre un niño prodigio, con 12 años ganó el primer premio de acuarelistas en el Ateneo. Imagínate el ambiente. Desde que me recuerdo ando con un lápiz entre las manos. En el colegio, en el bachiller, siempre estaba dibujando; pintaba a los profesores, a los compañeros... Y la fotografía tiene muchas conexiones con la pintura; la foto es el encajar de los antiguos, es una profesión bastante compleja que nada tiene que ver con el accionar el disparador. Ahora que todo el mundo hace fotos con el teléfono, con las cámaras digitales, siento que la fotografía ha perdido mucho, las digitales no tienen la atmósfera que tiene la analógica, la profundidad de campo no guarda una correlación con la realidad, en el blanco y negro la gama de grises es metálica. Es mi impresión, y esto no quiere decir que reniegue de la tecnología digital, aunque recuerdo las magníficas fotos que se hacían con la máquina de cajón. Yo trabajé la fotografía publicitaria con una máquina de fuelles en el formato 13x18. Una maravilla. O las que hacía con la Hasselblad.

Ahora estoy pintando; trabajo mucho los bodegones de objetos cotidianos, me interesa ponerlos en valor, destacar su belleza por encima del uso, conseguir esa atmósfera tenebrista del Caravaggio, que es tan difícil. Yo soy un artista de retos, si un trabajo no me opone resistencia no me interesa. Así funciona el artista, trabajando y aprendiendo constantemente.

MaximoMorenoFoto-elrollohigienico

ERH - La vida del artista es muy complicada; al reto de la creación, como has apuntado, se suma el reto de la supervivencia.

MM - Así es. Yo no he ido a escuelas, a pintar he aprendido pintando. El don del que hablan no existe, sólo el trabajo de horas y años y una pensión continua. Y luego la miseria. Me hace gracia cuando oigo eso de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. A mí mis posibilidades me han dado buenos equipos para seguir trabajando: una Hasselblad, pinceles, un buen equipo de sonido. Yo he pasado una época muy dura, he estado censurado. La guardia civil fue a buscarme por la portada de Canciones para la libertad. He vivido una epoca muy dura; la social era terrible: te perseguían, te censuraban, te sentías vigilado. El artista tiene que mover opiniones, denunciar y ser consecuente con sus ideas. 

ERH - ¿Es Sevilla una ciudad agradecida con sus artistas?

MM - Sevilla no es nada agradecida. No sé que capacidades debe tener un artista para sobrevivir en esta ciudad, pero mi experiencia y la de muchos compañeros, no sólo de la plástica, es deprimente. Estoy en Sevilla desde el 81, hice una exposición y me arruine. Aquí no se vende nada; pero ha pasado siempre en Sevillla, una ciudad muy manejable pero un desastre en el terreno cultural. Los músicos, pintores, técnicos y profesionales lo tienen muy duro en Sevilla.

ERH - En octubre, una exposición en la galería de Canal Sur Radio, y el viernes 15 de septiembre un homenaje con la participación de muchos amigos ¿Cómo te sientes?

MM - Extraño, muy cortado. Yo barruntaba algo porque veía a mis hijas muy raras y no sabía qué estaban tramando; pero no me imaginé este homenaje. Cuando me enteré de la gente que se sumaba al evento, y cómo grupos que no conocía querían participar me dio mucha vergüenza. El reencuentro con tantos amigos, estar ahí en el centro de todo, me pone muy nervioso. Yo estoy acostumbrado a la soledad, tengo la deformación de la soledad y me gusta, ya he aprendido a soportarme, casi me aguanto.

ERH - Danos tres nombres.

MM - Un dibujante Escher, un pintor Velázquez, un fotógrafo Sam Haskins. Y también Atín Aya.

Gracias Máximo.

Comentarios  

 
+2 #2 Julio Ribas Comas 15-09-2012 09:17
Yo no supe ser su amigo de forma continuada. Siempre le admiraré aunque haya sido injusto con él en determinadas ocasiones. Se merece como su nombre indica: lo ...
Citar
 
 
+2 #1 J.L. SUERO 12-09-2012 14:26
CADA VEZ SIENTO MÁS ORGULLO DE PARTICIPAR EN ESTO Y CON CADA ENTREVISTA O NOTA BIOGRÁFICA QUE LEO MÁS AFORTUNADO SÉ QUE SOY Y SOMOS...SON INCONTABLES LAS VECES QUE ME HE SENTADO A ESCUCHAR (SOBRE TODO A TRIANA, ) LA MÚSICA EMBOBADO CON TU TRABAJO Y BUSCANDO TUS DETALLES Y TUS PISTAS, SUMERGIDO, Y VER QUE AHORA FORMO PARTE DE ESTO ME PARECE UN SUEÑO Y UNA RECOMPENSA PARA ESAS FATIGAS QUE ,COMO DECIAS, SE PASAN POR EL CAMINO. YO ADORO EL JARDÍN DE LAS DELICIAS TAMBIÉN DEL BOSCO , PERO EL SÁBADO TENDRÉ EL MÍO PERSONAL (MÁS FRATERNAL ...) ENCIMA DEL ESCENARIO. gRACIAS POR TODO MÁXIMO DE UN ADMIRADOR DE TU VIDA Y OBRA.
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Última actualización el Sep122012