El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

You must have the Adobe Flash Player installed to view this player.
23Febrero2012
PDFImprimirE-mail
Redacción

ARCADI ZAIDES, QUIET

ARKADI.ZAIDES - elrollohigienico

Viento y lluvia se turnaron sobre el cielo de la ciudad para acompañar el estreno de QUIET en la Sala Manuel Gª del Teatro Maestranza. Cuando el público accedió al interior de la sala, el escenario estaba en sombras. Al fondo del mismo un austero decorado, un muro con abstracciones sobre el que sobresalen cabezas de pájaros recortadas, amenazantes. Cuatro figuras, tres de ellas en el suelo, y una de pie, de aspecto hiératico y de espaldas al auditorio, aguardan el acomodo de unos espectadores con un sonido de mar de fondo que lo envuelve todo, que amenaza con el desasosiego.

QUIET no es simplemente danza, es la suma de ello, de teatralidad, sentimientos y denuncia. Es el reflejo de lo cotidiano, tanto de Israel como de su vecino Palestina. El resultado es tensión pura. Lo que nos lleva a asemejarlo a un Güernica en movimiento, vivo.

Arkadi Zaides y su equipo se la juegan a diario. Su compromiso es claro y su apuesta digna de los merecidos aplausos, que una y otra vez se repiten al terminar la obra.

Tras la función en el Maestranza, nos atendió en el patio de butacas, aunque el ruido de la celeridad del desmontaje nos invitó a buscar acomodo en las escaleras del hall que da acceso a la sala. Allí, Arkadi se acomodó, se acompañó de un refresco para mitigar el esfuerzo de la puesta en escena y, con el auxilio de Virginia, dialogamos. Arkadi, es una de esas conciencias que se levantan contra la sinrazón.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Última actualización el Feb242012